El testimonio silencioso de las masas de hielo
En marzo de 2026, el mundo fue testigo de un momento histórico y devastador: en marzo de 2026, Colombia ha perdido oficialmente uno de sus ecosistemas de alta montaña más emblemáticos cuando el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó la extinción total del glaciar Cerros de la Plaza, ubicado en la imponente Sierra Nevada de Güicán o El Cocuy. Este evento marca un punto de inflexión en la historia ambiental del país y revela la importancia crítica de la topografía especializada en el monitoreo de ecosistemas vulnerables.
La desaparición de este glaciar no fue súbita, sino el resultado de un proceso documentado meticulosamente durante décadas. Para el año 2016, los monitoreos revelaron que el área glaciar se había reducido dramáticamente a tan solo 0,15 kilómetros cuadrados, mientras que hoy, gracias a las sofisticadas herramientas de monitoreo satelital del Observatorio de la Tierra y el Territorio del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), en un trabajo conjunto con el IDEAM, se ha verificado que su cobertura de hielo es exactamente de 0 kilómetros cuadrados.
Tecnología topográfica en ambientes extremos
El monitoreo de glaciares representa uno de los desafíos más complejos para la topografía moderna. Los glaciares, por ser excelentes indicadores de cambio climático y patrimonio ambiental de la nación, han sido objeto de permanente monitoreo por el IDEAM desde hace 25 años. Sin embargo, las condiciones extremas de estas zonas de alta montaña requieren técnicas especializadas que van más allá de los levantamientos topográficos convencionales.
En Colombia, el monitoreo glaciar combina múltiples tecnologías de vanguardia. El IDEAM ha monitoreado los glaciares nacionales por medio de imágenes de satélite como Landsat, Spot, Alos, QuickBird, Sentinel. Esta aproximación multisensor permite obtener datos continuos y precisos sobre la evolución de las masas de hielo, incluso en condiciones meteorológicas adversas que limitan el acceso terrestre.
Los levantamientos topográficos en glaciares involucran técnicas específicas que incluyen: instalación y operación de redes de balizas o estacas de ablación y acumulación sobre la superficie de dos glaciares para obtener datos para la estimación de balance de masa mensuales, bimestrales y anuales, mediciones de retroceso del frente glaciar, cálculo de espesores de hielo mediante técnicas geofísicas, y levantamientos topográficos de las áreas glaciares o en su defecto, levantamientos fotogramétricos de baja altura (dron).
La Sierra Nevada del Cocuy: un laboratorio natural
La Sierra Nevada del Cocuy localizada en la Subcuenca del Cocuy alcanza altitudes de hasta 5345 msnm y según estudios recientes es el glaciar más extenso de Colombia. Esta formación montañosa representa el último bastión glaciar de la Cordillera Oriental y constituye un caso de estudio fundamental para entender los impactos del cambio climático en ecosistemas de alta montaña.
Los datos topográficos revelan una realidad alarmante. Los resultados de clasificación exhibieron un mayor valor de cobertura glaciar en la escena de 1987 con un área aproximada de 2899,6 hectáreas, mientras que la clase de área glaciar presenta valores mínimos para el año 2009 con un área aproximada de 1488,6 hectáreas. Esta reducción masiva evidencia la velocidad del retroceso glaciar y la urgencia de contar con sistemas de monitoreo topográfico de alta precisión.
En 1850 la Sierra Nevada de Güicán o El Cocuy tenía 148,7 kilómetros cuadrados de hielo, y en el 2024 contaba con tan solo 11,88 kilómetros cuadrados. En 1956 la Sierra tenía 40 kilómetros cuadrados de hielo, lo que significa que en los últimos 70 años ha perdido más del 70 por ciento de su masa glaciar.
Metodologías topográficas especializadas
El monitoreo topográfico de glaciares requiere metodologías específicas adaptadas a las condiciones extremas de la alta montaña. El sistema de monitoreo incluye estaciones automáticas de registro climático e hidrológico, que permiten observar variables críticas como el balance de masa glaciar, la temperatura del aire, la precipitación, la radiación solar, la humedad relativa y la presión atmosférica. Estas mediciones son fundamentales para determinar la evolución de los glaciares y prever los impactos hidrológicos y ecosistémicos que su desaparición podría ocasionar.
La integración de tecnologías de teledetección con levantamientos de campo ha revolucionado el monitoreo glaciar. Actualmente, se están utilizando tecnologías como drones, imágenes satelitales Landsat y sensores térmicos para monitorear el retroceso glaciar en tiempo real, lo que permite a científicos y entidades como el IDEAM tomar decisiones más precisas en cuanto a conservación.
Desafíos técnicos y logísticos
Los levantamientos topográficos en glaciares presentan desafíos únicos que requieren equipos especializados y protocolos de seguridad estrictos. Los estudios glaciológicos en Colombia presentan dificultades para su desarrollo debido a que el acceso a estas áreas de alta montaña es difícil y no siempre las condiciones de tiempo atmosférico son las mejores para realizar su monitoreo.
La topografía glaciar debe considerar factores como la variabilidad altitudinal, las condiciones meteorológicas extremas, la inestabilidad del terreno y los riesgos asociados a grietas y avalanchas. Estos elementos hacen que cada levantamiento requiera una planificación meticulosa y equipos altamente capacitados en técnicas de montañismo y topografía de precisión.
Impactos más allá de la cartografía
La documentación topográfica de la pérdida glaciar trasciende el aspecto meramente cartográfico. Los glaciares cumplen funciones clave en la regulación hídrica y en los ecosistemas de alta montaña. Su pérdida tiene implicaciones que van más allá del paisaje. Los levantamientos topográficos de estas zonas permiten cuantificar no solo la pérdida de superficie, sino también evaluar los impactos hidrológicos en las cuencas dependientes.
Esta pérdida representa no solo una tragedia ambiental, sino también social, ya que muchas comunidades campesinas e indígenas dependen del agua proveniente del deshielo para consumo, agricultura y ganadería. Además, los glaciares cumplen una función importante en la regulación hídrica y climática de los ecosistemas altoandinos.
Perspectivas futuras de la topografía glaciar
El monitoreo topográfico de glaciares se ha convertido en una herramienta fundamental para la comprensión del cambio climático. De acuerdo con datos recientes del IDEAM y reportes internacionales sobre criósfera tropical, se estima que Colombia podría perder todos sus glaciares antes del año 2050 si no se revierten las tendencias actuales de calentamiento global. En particular, el Nevado de Santa Isabel podría desaparecer, incluso antes de 2030, siendo uno de los más vulnerables por su baja altitud.
Esta realidad urgente ha impulsado el desarrollo de nuevas metodologías topográficas que combinan la precisión de los levantamientos tradicionales con la capacidad de monitoreo continuo de las tecnologías satelitales y los drones. Como respuesta, el IDEAM ha intensificado su programa de monitoreo con estaciones automáticas y observación satelital, y ha promovido campañas educativas y colaboraciones con universidades y organizaciones ambientales para sensibilizar sobre esta problemática.
La topografía glaciar en Colombia representa un campo de conocimiento en constante evolución, donde la precisión técnica se combina con la urgencia ambiental para documentar uno de los testimonios más evidentes del cambio climático global.
Fuentes
- Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) – Informe sobre el estado de los glaciares colombianos, 2024
- Molano, S. M., et al. – Evaluación del retroceso glaciar de la Sierra Nevada del Cocuy, Colombia a partir de la clasificación de imágenes multisensor, Boletín de Geología, 2022
- Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) – Observatorio de la Tierra y el Territorio, 2026
- MapBiomas Colombia – Apéndice Glaciares Algorithm Theoretical Basis Document, 2023
- Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible – Colombia consolida información sobre el estado actual de sus glaciares, 2018